La Homeopatía resiste los ataques de cientificistas y pseudo escépticos
Martes, 2 de diciembre de 2025
Con esta frase, erróneamente atribuida a Cervantes, iniciamos este post:
Ladran, luego cabalgamos, amigo Sancho

Más de 200 años de prácticas homeopáticas, millones de personas curadas, miles de médicos y otros profesionales de la salud que estudian y aplican la Homeopatía en sus consultas, Universidades Homeopáticas e investigaciones científicas cada vez más frecuentes y profundas, incorporación en los Sistemas Públicos de Salud de países como la India…
…. todo esto es posible porque la Homeopatía es claramente efectiva, cura de forma suave y permanente y mejora la vida de millones de personas cada día.
Y es que si algo se puede afirmar de la Homeopatía es que nos encontramos con altas estadísticas de su uso (Boirón 2022-2023) a pesar de las furibundas embestidas que recibe por parte de quienes ven peligrar su negocio basado en la enfermedad.
Son tantos los avances, y tan evidente su implantación, que sus detractores se ven abocados a elevar el tono de sus críticas en su intento de desprestigiar esta medicina. Ladran, luego cabalgamos.
A pesar de ello, son tantísimas las personas que disfrutamos de los beneficios de la Homeopatía que el griterío de sus detractores acaba siendo un murmullo de fondo al que nadie presta atención. Es cuestión de tiempo que cese. Mientras tanto, que ese murmullo de ladridos nos sirva para recordar y reafirmarnos en que aquí está la Homeopatía avanzando con paso firme.
Vivimos un cambio de era
Sin duda vivimos momentos trepidantes, inciertos, en los que la actualidad política y el devenir del siglo XXI parecen arrollarnos día a día. Son tiempos de cambios, más bien diríamos que estamos viviendo un cambio de era.
Y como todos los procesos de cambios son atribulados, correosos, donde parece que demos un pasito hacia adelante y dos pasitos hacia atrás. Solo el tiempo nos permitirá invertir esa proporción.
Es como cuando una placa tectónica lucha por salir a la superficie, y en su fricción con la vieja placa, se producen terremotos, volcanes, incendios, hasta que finalmente, con el tiempo como aliado, la nueva acaba por deslizarse con suavidad por encima de la antigua y un nuevo mundo aparece ante nuestros ojos (todo ello dicho desde la más absoluta coloquialidad).
Son tiempos difíciles, donde coexisten personas, estructuras e ideas del viejo paradigma, junto a personas, estructuras e ideas del nuevo mundo que está por surgir. Tiempos difíciles, sí, pero, sin duda, una época apasionante, uno de los cambios de era más interesante de nuestra civilización.
La Homeopatía no es ajena a este cambio de era
La Homeopatía vive también este cambio de paradigma, es más, en nuestra opinión, al igual que ocurre en transformaciones tectónicas, el primer movimiento que apreciamos es un suave temblor, un movimiento sutil que indica que algo nuevo se está gestando, así llegó la Homeopatía hace algo más de 200 años cuando Samuel Hahnemann postuló sus principios: una medicina humanista, que mira más allá de los síntomas concretos para buscar la salud y el equilibrio de las personas desde una perspectiva holística. Una medicina basada en el mundo natural, suave, fiable y asequible. Una medicina aplicable a personas, animales y plantas. El poder de lo mínimo. Una medicina basada en la salud.
Ese primer temblor homeopático fue rápidamente captado por los médicos del siglo XIX, consolidado gracias a su eficacia, especialmente ante las pandemias que azotaron Europa en esa época, desarrollado a lo largo de los años por miles de profesionales de la salud, implantado en Universidades de Medicina, con miles de estudios científicos que lo respaldan.
Una medicina energética, adelantada a su época, cuando Samuel Hahnemann publicó la primera edición del Órganon de la Medicina Homeopática en 1.810 («Órganon del arte racional de curar»), pero en perfecta sintonía a los tiempos futuros que están por venir.
Los conocimientos cuánticos que hoy tenemos y que están ya popularizados explican a la perfección y con sencillez cómo toda materia es energía en constante vibración, también las personas, y cómo cuando esta vibración se altera aparece la enfermedad y cómo el aporte del medicamento de Homeopatía adecuado logra equilibrar dicha vibración, recuperando así la salud de forma natural y suave.
El cientificismo y los pseudo escépticos, últimos estertores de un viejo sistema
Así pues, queridos Sanchos y Sanchas, queridas amigas y amigos de la Homeopatía, profesionales de la salud, pacientes y enamorados de esta terapéutica, queremos deciros que no solo ladran porque cabalgamos con firmeza, sino que literalmente surfeamos sobre la nueva placa tectónica y estamos en el lado correcto de la historia.
Y aunque en ocasiones cueste verlo o creerlo, tras la tormenta llegará la calma, tras los ataques llegará el reconocimiento de esta grandísima medicina que es la Homeopatía. Tardará más, o tardará menos, pero tengamos la certeza que llegará, porque amigos, amigas, no solamente cabalgamos, sino que la Homeopatía es, literalmente, la medicina del futuro.
Equipo de ABC Homeopatía
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