Belladona, un imprescindible cuando hay fiebre alta y pupilas dilatadas

En homeopatía, la Belladona es imprescindible en nuestro botiquín, ya que es uno de los remedios más utilizados para situaciones agudas, ya se trate de unas anginas, otitis, insolación o cualquier otro proceso inflamatorio en los que concurran los siguientes síntomas: fiebre alta, cara roja, pupilas dilatas y dolores de cabeza que se agravan con el movimiento.
El gran Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge, en su libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice, señala además que en menores «a menudo el día anterior han salido al aire libre con los cabellos mojados«, lo que lleva a alguno de los síntomas comentados en el párrafo anterior, y que frecuentemente se acompaña de delirios.
El Dr. Vijnovsky nos señala en su Materia Médica que «Belladonna encuentra su principal indicación en procesos agudos, de aparición brusca y violenta, muy a menudo inflamatorios y generalmente febriles, en los que siempre están presentes una serie de signos objetivos que no permiten dudar: cara de color rojo vivo, mirada brillante», pupilas dilatadas, latidos o pulsaciones, inflamación y gran dolor que aparece y desaparece bruscamente.
«Es uno de los remedios más dolorosos», y sus dolores son habitualmente martilleantes, pulsátiles, ardientes, agravándose por las sacudidas, los movimientos, la tos, la luz, el tacto y el frío. Vienen en accesos cortos, de muchísimo dolor, y se acompañan de enrojecimiento de cara y ojos.
Síntomas y dolencias particulares
- La fiebre suele iniciarse a partir de las 8 de la tarde, con la cara muy colorada, pupilas dilatadas y dolores de cabeza en las sienes, que se agravan con el movimiento. Pueden acompañarse de escalofríos. La cara roja es característica de Belladonna, y acompaña a todos sus síntomas. Suda mucho en la cabeza, pero los pies se mantienen fríos.
- En los episodios febriles pueden haber delirios, incluyendo visiones monstruosas y dientes chirriantes. En casos de fiebre alta, los delirios pueden ser incluso violentos, con alucinaciones e ilusiones que le provocan auténtico terror que le puede llevar a tratar de atacar, esconderse o huir. Tendencia a morder.
- Convulsiones, sobre todo en niños, con fiebre alta, durante la dentición.
- Dolor de cabeza martilleante. En las sienes, o frontales. Se agrava por la menor sacudida, incluso al andar. Mejora apoyando la cabeza contra algo, acostado en una habitación oscura o por la presión.
- Neuralgia facial, sobre todo a la derecha, que aparece y desaparece de golpe. Se extiende al oído.
- Hinchazón de un lado de la cara, normalmente el derecho.
- Paperas, peor a la derecha, con hinchazón y puntadas.
- Vértigo: a la mañana al levantarse; durante los dolores de cabeza; al erguirse de estar agachado; al agacharse; al darse vuelta en la cama.
- Insolación.
- Anginas inflamadas, sobre todo a la derecha, con irritación, ardor, gran enrojecimiento (de garganta, amígdalas y úvula) e intensa sensación de sequedad y de estrechez al tragar, con dolores de todo tipo, en especial al hablar y tragar líquidos, e hinchazón con dolores extendidos al oído.
- Constante tendencia a tragar. Espasmos de esófago. Se atraganta al irse a dormir. Garganta dolorida por aire frío. Venas del cuello hinchadas. No tolera la ropa en el cuello. Labios hinchados, duros y secos, sobre todo el superior con tensión de la piel.
- Bronquitis en sus primeros síntomas, cuando coincide el resto del cuadro.
- Constricción en la garganta, con sequedad y aversión a beber. Sensación de cuerpo extraño, con carraspeo. Ronquera cuando grita o llora, dolorosa. Voz áspera, nasal, afonía.
- Tos atormentadora, violenta, agotadora. Dolor en el tórax durante la tos, peor en el lado derecho.
- Otitis y dolores de oído en el lado derecho. Con frecuencia acompañados de dolor facial o extendidos hacia el cuello. Supuración de los oídos.
- Ruidos en los oídos, rugidos, zumbidos, timbres, especialmente en el oído derecho. Hipersensible a los ruidos; sordera.
- Boca seca, caliente, especialmente la lengua, roja, sin sed.
- Dificultad para hablar, tartamudeo; mudez.
- Rechina los dientes; peor durmiendo. Trastornos por la dentición. Encias hinchadas, sangrantes, dolorosas.
- Dolor de estómago, peor por las sacudidas del caminar o el traqueteo en vehículos, por el movimiento. Dolores de vientre de todo tipo, que vienen y se van rápidamente. Apendicitis.
- Eructos ácidos, amargos ó pútridos.
- Náuseas al empezar a comer o después del desayuno o al aire libre.
- Arcadas y vómitos alimenticios.
- Dolores en el hígado al respirar. Hepatitis.
- Dolores reumáticos, artritis o artrosis, gota, cuando aparecen de forma repentina. La articulación está roja, caliente, extremadamente sensible al tacto, con sensación de hormigueo o de entumecimiento, en pacientes abatidos, fatigados que permanecen inmóviles.
- Dolor de espaldas al toser y al moverse. Dolor en la columna. Dolores como calambres, con rigidez.
- Calambres en manos y pies; extensión espasmódica de las piernas al despertar. Movimientos convulsivos en las extremidades. Hinchazón y hormigueo en los pies.
- Ciática que aparece y desaparece de golpe, peor por sacudidas.
- Abscesos, forúnculos, en su primera fase de infección con inflamación, sensación pulsátil y zona caliente. Empeora con el tacto.
- Acné, granos purulentos en su primera fase de infección con inflamación, sensación pulsátil y zona caliente. Empeora con el tacto.
- Úlceras con dolor cortante, dolorosas, induradas. Dolores cortantes en la piel. Problemas varios en la piel.
- Sabañones.
- Insomnio con ganas de dormir sin lograr conciliar el sueño. Rechinar de dientes.
- Miedo a la muerte, a los animales y al agua. Hidrofobia.
- Dolores menstruales en el ovario derecho. Menstruaciones copiosas, de color rojo vivo mezcladas con coágulos oscuros, de sangre fluida conteniendo coágulos
Belladona es un policresto y puede curar muchas otras dolencias.
Características generales
- Belladona es un medicamento con clara lateralidad derecha.
- Empeora normalmente al anochecer, en ocasiones después del mediodía. Empeora por sacudidas, movimientos y tos. Al comenzar a dormir o durante el sueño; por corrientes de aire, por cambios de tiempo; por el frío y después de enfriarse una parte del cuerpo; por exponerse al sol (insolación, sobre todo por dormir al sol).
- Mejora estando quieto, colocando la mano en el lugar afectado o doblando esa parte; acostado sobre el vientre; apoyando la cabeza contra algo; con el calor.
- Deseos de limonada, de pan, de pan y manteca, de bebidas frías.
- Aversión: al agua, a alimentos calientes, a la leche (al olor), a la carne, al café, a las grasas, a los ácidos,
Más información
Información extraída del Tratado de Materia Médica homeopática del Médico Homeópata Bernardo Vijnovsky y del libro El Remedio Homeopático, lo que la dolencia nos dice, del Pediatra Homeópata Didier Grandgeorge
El Dr. Vijnovsky indica un medicamento complementario a Belladona: Calcarea Carbonica.
También el Dr. Grandgeorge señala que «no es raro que Belladona intervenga en los niños y niñas cuyo remedio de fondo es Calcarea Carbonica«. Y añade que «a veces tienden a morder» durante los episodios febriles.
Esta información es exclusivamente informativa. Acude siempre a un profesional de la Homeopatía para que realice la prescripción personalizada adecuada.
Actualizada en abril de 2026
