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Aethusa Cynapium, intolerancia a la leche

Aethusa Cynapium se extrae de la planta del mismo nombre, también conocida como Pequeña Cicuta o Perejil del loco

Aethusa Cynapium se extrae de la planta del mismo nombre, también conocida como Pequeña Cicuta o Perejil del loco.

Aethusa Cynapium es un remedio especialmente indicado en los casos en los que el bebé y la madre no acaban de entenderse: el pequeño llora sin cesar y la madre no sabe por qué, se angustia y le da de mamar, o el biberón, para calmarlo, siendo las tomas demasiado frecuentes, lo que le acarrea al bebé problemas digestivos como cólicos o regurgitaciones de leche cuajada.

Todo ello acaba, frecuentemente con una intolerancia o aversión a la leche.

Según el gran pediatra homeópata Didier Grandgeorge subyace una incapacidad para comunicarse entre madre e hijo, siendo adecuado este remedio para ambos.

TIPOLOGÍA

Aethusa Cynapium suele corresponder a personas que se sienten aparte. Tienen emociones fuertes, pero no pueden expresarlas fácilmente. Son pacientes de lágrima fácil, pero de hecho no lloran sino que sienten las emociones en su interior. Poseen un mundo emocional propio y muy intenso. Viven felizmente consigo mismos, pero también disfrutan de la compañía. Hablan consigo mismos.

Se presenta a la consulta con gran dificultad para pensar, comprender, o concentrarse, es incapaz de fijar su atención, especialmente al leer o estudiar. En niños y adolescentes aplicados que de repente manifiestan un total rechazo al estudio.

Los pacientes Aethusa Cynapium suelen tener muy marcados los surcos entre la nariz y el labio superior, lo que le da a la cara una expresión de gran ansiedad y dolor.

Sienten pasión por los animales, gatos, perros, etc. Los cuidan con una entrega anormal, de hecho, frecuentemente hablan más con los animales, que con las personas.

SÍNTOMAS Y DOLENCIAS PARTICULARES

Trastornos de comienzo violento producidos por la ingestión de leche. Niños que no toleran la leche, no la pueden digerir. En niños o bebés alimentados desordenadamente, amamantados cada vez que lloran o en adultos con problemas gastrointestinales que pican todo el día.

– Niños que vomitan con brusco y violento esfuerzo, en chorro, la leche que acaba de tomar, o en coágulos si ha pasado un rato. Al despertar, tienen hambre de nuevo, comen y vuelven a vomitar.

– Dolores desgarrantes en la boca del estómago que suben hacia arriba.

– En adultos que regurgitan la comida una hora después de ingerirla. Náuseas al ver la comida.

Estómago hinchado, especialmente después de estados de ira o de comer en exceso. Se perciben tan hinchados que pueden provocarse el vómito.

– Gran debilidad, sobre todo en niños que no pueden estar parados ni sentados, ni pueden sostener la cabeza, con gran postración, agotamiento y somnolencia intensa. Se duerme después de vomitar, de defecar o de una convulsión. Todo ello puede llevar a un rápido adelgazamiento.

Convulsiones en niños, con el pulgar metido en el puño, cara roja, ojos brillantes, espuma bucal y mandíbulas apretadas. También convulsiones leves o rotación de ojos al dormirse. Sueño con sacudidas violentas.

Vértigo con somnolencia y palpitaciones, no puede levantar la cabeza, y empeora al mirar hacia arriba. La cabeza se le calienta al cesar el vértigo.

Dolor de cabeza en la frente, como si tuviese algo presionándole. No puede sostener erguida la cabeza. Tiene la sensación de que le tironean el cabello. Cefaleas periódicas.  Sensación de tener hinchadas la cabeza, cara y manos al lavarse o entrar en una habitación.

Diarrea verdosa, acuosa, con necesidad de defecar violenta, que puede tenerse antes o después, seguida de sueño. Estreñimiento severo.

– Gran fiebre, sin sed. Toda la superficie del cuerpo está fría y cubierta de un sudor pegajoso. El niño quiere estar bien tapado cuando transpira.

Erupciones habituales (eccema, herpes, etc.) en la punta de la nariz, entre las fosas nasales o incluso dentro de las mismas.

Aftas en la boca y en la garganta.

– Sueño muy intenso y profundo. Puede haber sonambulismo. Salivación durante el sueño.

– Miedo a cerrar los ojos por temor a no despertar. Miedo a la oscuridad.  Sienten como si la oscuridad les produjese sofocación y tienen que abrir una ventana. No pueden controlar la respiración y tienen que levantarse. Miedo a no despertar después de una intervención quirúrgica.  El temor a perder a la persona amada es insoportable.

 Gran irritabilidad y accesos de ira, especialmente en niños y ancianos.

– En casos de enfermedad tienen profundas arrugas en la cara. Parecen cercanos a la muerte con aspecto de muy viejos.

– Los dos días antes y los dos primeros días de la menstruación sufren una gran retención de líquidosdolor de cabeza, y se sienten muy mal.  Después se relajan y aumenta el deseo sexual inmediatamente después de las reglas.

– Antes o durante la menopausia, pueden experimentar de forma súbita un enrojecimiento de la cara, con semblante furioso y sensación de tirantez en el rostro.

– Flujo vaginal amarillento que mancha la ropa interior.

CARACTERÍSTICAS GENERALES

– Aversión y/o intolerancia a la leche. Tampoco les gustan las frutas.

– Deseo de vino, que les sienta mal. También deseo de quesos, comidas farináceas y de sal.

Completa ausencia de sed.

Mejora caminando al aire libre y por la conversación, en compañía.

Empeora de 3 a 4 de la madrugada, en verano, por el calor de la cama, por ingesta de café, por agua fría.

Lee Cómo se toma para  saber qué formato, dilución, frecuencia y cantidad es la adecuada para cada situación. En caso de duda, pregunta a tu homeópata o a tu farmacéutico.

Si quieres más información sobre Aethusa Cynapium homeopatia búscalo en Homeopatía por un tubo, el BUSCADOR HOMEOPÁTICO de ABC Homeopatía.

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