ABC HOMEOPATÍA

    La homeopatía a tu alcance

    ¿Es mi hijo un niño tipo Phosphorus?

    ¿Es mi hijo un niño un tipo Phosphorus?

    Los niños y niñas Phosphorus son risueños e imaginativos, aunque les cueste concentrarse.

    Robin Hayfield, en su fabulosa Guía práctica de homeopatía: El cuidado diario de la salud a través de tratamientos naturales, nos ofrece una descripción general, y magistral, de los 6 tipos básicos de constitución infantil.

    Aquí te mostramos el Niño Tipo Sulphur. La foto es también de la Guía Práctica de Homeopatía de Robin Hayfield, Ed. Blume.

    Personalidad

    Por lo general, los niños Phosphorus son cariñosos, compasivos y afectuosos. Les gusta la compañía y tienden a atraerla debido a su espontaneidad natural, su curiosidad y su naturaleza juguetona. Hacen amigos con facilidad y rapidez, ya que son sinceros y abiertos con respecto a sus problemas y opiniones.

    Los niños Phosphorus están dotados de una imaginación muy viva y pueden llegar a ser muy creativos. No obstante, la sobreexcitación puede producirles trastornos e incluso enfermedades.

    Miedos y preocupaciones

    Estos niños necesitan una gran atención y retroalimentación por parte de los demás; de lo contrario, pueden convertirse en seres solitarios y carentes de objetivos.

    Si presentan un carácter particularmente tenso, se pondrán nerviosos en la oscuridad, o bien a causa de ruidos repentinos, golpes fuertes o tormentas eléctricas.

    Esta necesidad de atención, junto con su personalidad afectiva, pueden hacer que el niño Phosphorus se preocupe por la seguridad de sus padres, sus amigos, sus animales domésticos u otros seres queridos. Rara vez se muestra vergonzoso; si llega a parecerlo, sus brillantes ojos reflejarán su auténtica personalidad, sociable y afectuosa.

    Características físicas

    En ocasiones, el típico niño Phosphorus se describe como un individuo de «aspecto delicado«. Esto no significa que su aspecto sea enfermizo: hace referencia a una cierta finura o esbeltez en su constitución o estatura, así como en sus rasgos faciales u otras características físicas.

    Estos niños suelen ser altos y esbeltos, o quizá muy delgados; su piel es tersa y clara, sus pestañas largas.

    Deseos y aversiones

    Estos niños tienen sed con suma frecuencia, por l0 que toman enormes cantidades de bebidas frías. A diferencia de otros niños, son aficionados a las comidas especíadas y saladas, así como los helados (pero, ¿a qué niño no le gustan los helados?).

    Por lo general, se sienten bien cuando se les presta atención y, sobre todo, cuando reciben consuelo y mimos.

    Síntomas y enfermedades

    – A veces su estómago constituye su punto débil. Cuando el niño está enfermo, es probable que vomite los alimentos fríos que ha ingerido tan pronto como se hayan calentado en el estómago.

    – Presentan una mayor tendencia a sufrir diarreas que estreñimiento. Si sus niveles de azúcar en la sangre bajan en exceso, sufrirán sensación de desmayo y mareos; por tanto, es preferible que no se salten ninguna comida.

    – Tendencia a padecer hemorragias nasales.  El pecho también puede ser uno de sus puntos débiles. Los resfriados pueden descender hacia el pecho; la laringitis es susceptible de convertirse en bronquitis.

    Como remedio constitucional, Phosphorus puede ayudar a aliviar todo tipo de problemas, siempre y cuando se trate de este tipo de personalidad.

    Ver  Los 6 principales remedios constitucionales en niños

    Leer toda la información completa en el libro Guía práctica de homeopatía: El cuidado diario de la salud a través de tratamientos naturales de Robin Hayfield. Puedes encontrarla o encargarla en tu libreria habitual y también la venden en algunos portales de internet.

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